Preparada para empezar el viaje
Y para empezar mi nuevo comienzo.
El jueves, sobre las 5 de la mañana saldré de casa y me iré conduciendo a Alemania a casa de Nina, que es sin duda alguna la mejor amiga que se puede tener y me ha abierto las puertas de su casa encantada.
Ya solamente me quedan algunas cosas que arreglar hasta entonces, como llevar algunas prendas a la tintorería, acabar de limpiar mi piso porque entrego las llaves el lunes (es decir, mañana), hacer las maletas y empaquetar todos aquellos utensilios que me llevo conmigo, que son casi todos.
La verdad es que tengo la suerte de haber encontrado un trabajo bastante chulo allí, aunque en otra ciudad. Me pagan fatal, pero la empresa me gusta y creo que es un buena lugar para empezar de cero.
Espero en la semana larga que esté en casa de Nina tener tiempo para encontrar un piso en allí, porque si no no tengo ni idea de donde voy a poder vivir y es posible que acabe viviendo en mi coche, que ya de por sí es pequeño (por que demonios me compraría un deportivo 3 puertas???), pero atiborrado de maletas y cajas ya es insufrible.
El caso es que ayer me fui al Corte Inglés con la idea de comprarme un TomTom para el viaje. Todo el mundo sabe que TomTom son los mejores navegadores que hay, o por lo menos eso dicen. La verdad es que yo no he tenido un navegador en mi vida.
Una vez allí me dí cuenta de algo, y es que los que somos un poco cazurros siempre nos acabamos gastando más dinero.
Mi idea era comprarme un TomTom One (claro que me informé de todo antes de entrar el la tienda). Es un navegador muy bueno y muy pequeñito y el precio con los mapas de Europa creo que ronda los 150€, lo cual me parece un precio bastante decente para el mejor navegador del mundo.
Y al final me compré un TomTom, pero un TomTom Go, que es un pelín más grande y con los mapas de Europa vale 399€.
Básicamente la diferencia entre el One y el Go (a parte del nombre) es que el GO tiene lo que yo llamo indicaciones para tontos. Y es que te dice hasta en qué carril te tienes que poner y te enseña las calles tanto en versión de mapa aéreo, como en versión real, como si estuvieras viendo la carretera a la vez por el parabrisas y por la pantalla. A cualquiera le parecerá una tontería, pero en realidad, si hay alguien capaz de perderse a pesar de llevar un GPS, esa sin duda alguna soy yo.
Naturalmente no elegí este modelo solo por eso. Tiene algo llamado rutas inteligentes que escoge la ruta más rápida y económica para tí. No sé exactamente cuál es la diferencia con las rutas que eligen los otros navegadores, pero suena muy bien. Además, el GO conecta con tu móvil via bluetooth y se convierte en un manoslibres y eso ya me convenció del todo. Llevar un manos libres en el coche no tiene precio.
Ah! Y también le puedes dar instrucciones verbalmente sin necesidad de estar tecleando. Eso me pareció muy práctico para no tener un accidente mirando la pantalla en vez de la carretera.
Pues bueno, ante todas estas características y la idea de perderme en alguna parte de Europa entre mi casa y la casa de Nina con todas mis posesiones y mi perro, decidí hacer ese gasto y me fui tan contenta a casa.
Según mi nuevo TomTom, el viaje durará 15 horas y 24 minutos. Eso significa que me pararé unas 7 veces para que mi perro estire un poco las piernas y no haga ciertas cosas en el coche, así que si salgo a las 5, debería de estar en casa de Nina a las 22.00 o 23.00 como muy tarde y por fin respirar tranquila.
Este viaje se acerca a mi como una misteriosa aventura, que por una lado me da miedo, pero por otro me resulta increíblemente excitante. Puede que irse así sin más sea un poco de locos, es verdad que no tengo nada claro, pero es un comienzo inquietante que solo con pensarlo hacer que me llene de vida.
No puedo esperar, el jueves comienza una vida nueva.